Un rincón para que los Vecinos de Leganés se expresen libremente...
Efectivamente, Leganés, a día de hoy, esta en situación crítica en muchos aspectos: falta serenidad institucional para atajar determinadas graves dificultades que oprimen a los vecinos, existe una lucha insoportable tendente a desprestigiar a personas más que a resolver los problemas de los ciudadanos; y luego los de siempre: dificultades del tráfico, del aparcamiento, de acceso a una vivienda, empleo, seguridad, educación, sanidad,…
Nos reafirmamos: ahora Leganés no funciona, y que cada uno piense lo que quiera...
Mientras, Tomás Gómez ha incluido en su lista de la Comunidad de Madrid para las elecciones de mayo al ex consejero vasco de Sanidad, José Manuel Freire, al alcalde de Alcorcón, Enrique Cascallana, y a la alcaldesa de Colmenarejo, Isabel Peces Barba, es decir, un burócrata, un alcalde cuyo principal mérito es haber apoyado a Gómez en las primarias, y a una persona con un apellido con aparente gancho. Más de lo mismo: un tiempo verbal que suena a “futuro perdido”.
Los socialistas madrileños intentan convencer a los ciudadanos con una campaña llamada: “Imagine qué Madrid quiere”: Más parques, menos atascos, mejores hospitales y colegios... Imaginemos, que algo queda. Pero, como nos comentó algún vecino, ¿se imagina alguien un Leganés sin Montoya ni Calle?, ¿un Leganés sin PSOE ni IU? Ni Maru Menéndez ni Matilde Fernández serían capaces de contestar a estas preguntas.
Y, ajeno al bien y al mal, Gómez Montoya pide a Laura Oliva que inicie los trámites para que los afiliados al partido puedan votar la candidatura de mayo. Parece que queremos democracia interna cuando nos interesa, y si no, pues no.
Últimamente, la vida política de Leganés es como un gran teatro…
“Cierto Burro pacía
En la fresca y hermosa pradería
Con tanta paz como si aquella tierra
No fuese entonces teatro de la guerra.
Su dueño, que con miedo lo guardaba,
De centinela en la ribera estaba.
Divisa al enemigo en la llanura,
Baja, y al buen Borrico le conjura
Que huya precipitado…”.
Félix María Samaniego