Un rincón para que los Vecinos de Leganés se expresen libremente...
Noviembre. Caen las hojas mustias y el viento las mueve. La melancolía llena huecos hasta sobresalir en todo su esplendor. Frío y lluvia.
Son momentos de recogimiento y reflexión que muchos políticos de Leganés deberían aprovechar para adentrarse en su pasado, su presente y, sobre todo, su futuro. La incertidumbre del contenido de la celebración de cada 2 de noviembre nos debería imponer un poco de cordura para evitar aspavientos y majaderías.
Rafael Gómez Montoya debe revisar su trayectoria de los últimos meses para intentar enderezar su camino o iniciar una adecuada fuga. Con Tomás Gómez como enemigo declarado y con las firmas en su contra de pesos pesados del socialismo en Leganés, ¿debería obcecarse en seguir siendo candidato para 2011?
Si algún día se resuelve el recurso contra la negativa a la celebración de primarias en Leganés o regresan sus graves meteduras de pata (desde los comportamientos en los plenos hasta su refinado vocabulario), el actual regidor tendrá enfrente a los socialistas de Leganés, a los ciudadanos de Leganés y, debería, a la izquierda de Leganés. Reeditar un pacto con él sería tan rebuscado como que la nieve cuaje en agosto.
Siguen los dimes y diretes, y muchos andan escondidos, y hasta encogidos, para que su futuro político no se vea intoxicado por lo que pueda hacer o lo que pueda ocurrir a Gómez Montoya.
Reflexión, meditación y juicio, Rafael.
"¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?"
F. García Lorca