Un rincón para que los Vecinos de Leganés se expresen libremente...
Cuando el proyecto de Unión por Leganés empezó a cuajar en el Municipio, muchos nos alegramos al suponer un soplo de aire fresco dentro de las rancias estructuras políticas a las que nos estábamos acostumbrando.
Sin embargo, como en la obra de Kafka, parece que ha variado su rumbo y se ha instalado en márgenes discutibles. Ya hemos hablado alguna vez de la actitud de desgaste contra el actual Alcalde de Leganés que ha iniciado su líder, Carlos Delgado. El ejercicio de la política incluye ese ardid de buscar “trapos sucios” de los rivales, pero dedicar el cien por cien del tiempo a esa actividad es asfixiante.
La última hazaña es, ni más ni menos, que amenazar al Alcalde con un plazo “límite de 48 horas” (cuánto daño ha hecho la película) para que realice algo so pena de denuncia. Así no, Señor Delgado. Si encuentra o deduce presuntas actuaciones delictivas, denuncie, inmediatamente, sin perder un minuto, pero ahórrese, por favor, esa picardía de dar un plazo en plan “perdonavidas”.
Creemos que no se deben gastar fondos públicos para desarrollar un “referéndum” que solo busca desgastar política y públicamente al Alcalde, sino debatir y acordar.
Si ULEG es tan independiente, ¿por qué votó “no” a todas las inversiones propuestas por el Alcalde pero no aceptó aquellas básicas como asfaltado o piscina de Solagua?
Se es “independiente” cuando se acepta lo razonable y se desecha lo que no se quiere, pero su “no en bloque” es un flaco favor a sus otros dos compañeros de oposición. Parece que “nos alejamos de la independencia y giramos a la izquierda”, dice un disgustado vecino.
Por cierto, no se es inepto, Señor Calle, si no se tiene mayoría suficiente y la oposición no quiere pactar...
Asistimos a un estrangulamiento orquestado de la Ciudad que durará en tanto alguien no entre en razón y vislumbre que los vecinos no podemos seguir así.
¿Volverá a transformarse, Señor Delgado?
“Lloraba la niña
(Y tenía razón)
La prolija ausencia
De su ingrato amor.
Dejóla tan niña,
Que apenas creo yo
Que tenía los años
Que ha que la dejó”.
Luis de Góngora