Un rincón para que los Vecinos de Leganés se expresen libremente...
Las encuestas son eso: encuestas. Son una muestra representativa para averiguar estados de opinión u otras cuestiones. Ahora, Montoya y su “aparato mediático” atacan frontalmente el estudio de opinión que le sitúa entre los alcaldes peor valorados de España. Esta encuesta ha dolido y escocido muchísimo, pero no deja de ser otra valoración en base a unos parámetros predefinidos.
¿Somos mentirosos patológicos o quienes hacen las encuestas carecen de los más mínimos principios científicos básicos para que su trabajo tenga seriedad y validez? Ni una cosa ni la otra.
No se pueden consentir las encuestas que me son favorables y atacar y desechar las que me hacen daño. Hay que saber aceptar los golpes y levantar la cabeza (si hay ánimo para ello, claro).
¿No se llamaba “encuesta” aquel documento que daba a Trini una sólida ventaja para terminar con el dominio de Esperanza Aguirre? Pues falló, por mucho que algunos dieran algo más que su apoyo a la perdedora (quien no recuerda las proclamas soltadas en aquel legendario mitin celebrado en Leganés a favor de Jiménez).
A este paso votaremos pensando en un partido, con la papeleta de otro y diremos un tercero diferente a los encuestadores de la puerta... Todo sea por fastidiar.
“No puede ser.
Esta ciudad es de mentira.
No puede ser que nadie sienta rubor de mi pereza
y los suspiros me entusiasmen tanto como los hurras
y pueda escupir con inocencia y alegría
no ya en el retrato sino en un señor
no puede ser que cada azotea con antenas
encuentre al fin su rayo justiciero y puntual
y los suicidas miren el abismo y se arrojen
como desde un recuerdo a una piscina”.
Mario Benedetti