Un rincón para que los Vecinos de Leganés se expresen libremente...
Ayer se celebró la San Silvestre leganense y fueron muchos los tobillos malheridos por los agujeros y huecos de nuestro asfalto. Más de 800 personas que retaron al frío invernal y a una terquedad injustificada de no querer asfaltar ciertas calles.
Helados nos ha dejado a todos la reacción de algunos ante el concierto de despedida de la Escuela de Música. Imperdonable, impresentable, inconcebible, inexplicable,… eran los adjetivos que circulaban de boca en boca entre los asistentes al que ya se conoce como el “concierto de los pasillos”.
Ese “concierto de los pasillos” ha marcado un punto de inflexión en la gestión del actual gobierno municipal. A la ineptitud para negociar y pactar una salida airosa y beneficiosa para todos, se une unas malas formas y una actitud deleznable. Se cierran en banda y van a por todas, pasando por encima de quien haga falta. ¿Es esta es su idea de “política social”?.
Mucho denuncian que se quiere privatizar la sanidad o los transportes públicos u otros servicios esenciales; pero luego se buscan las vestiduras jurídicas necesarias para imponer este medio de gestión en la Escuela de Música de Leganés.
Los vecinos tenemos que defender con uñas y dientes nuestros intereses; y el “concierto de los pasillos” será un referente próximo no sólo a lo que no queremos (privatizaciones) sino también frente a un talante agresivo, desagradable, arisco e ingrato.
Es la despedida de nuestra Escuela de Música…
“Yo seguiré siguiendo,
yo seguiré muriendo,
seré, no sé bien cómo, parte del gran concierto”.
Gabriel Celaya