Un rincón para que los Vecinos de Leganés se expresen libremente...
El fin de semana ha sido histórico para la Ciudad: de nuevo, diez años después, volvemos a tener a nuestro equipo de futbol en la Segunda División.
No es que vaya a reducir el paro, cure la enfermedad a quien la padece o suponga el fin de la crisis, pero, al menos, es una alegría y una satisfacción para los Pepineros del futbol y para todos los vecinos de Leganés.
Pero no todo han sido alegrías. Carlos Delgado ha cerrado su carrera política de la manera más fea que puede hacerse, realizando un comentario machista, vil y deleznable.
Llevamos meses comentando la brusquedad de Delgado y lo poco elegante de su forma de expresarse, pero lo de ayer ha traspasado no sabemos si la Ley, pues es algo que se deberá revisar previa denuncia por un Tribunal, sino también los límites de la decencia política.
Todos nos hemos quedado boquiabiertos por tal desprecio injustificable, y todos, desde cualquier ideología, pedimos y exigimos su dimisión: no vale con una disculpa realizada sin ningún tipo de ganas, sino que es necesario apartar de la vida pública a quien es capaz de mostrar tal humillación al ser humano.