Un rincón para que los Vecinos de Leganés se expresen libremente...
Seguimos en estado de alarma. Poco se conoce realmente acerca de lo que supone esta situación… Por ejemplo, que como consecuencia de la declaración de alarma, todas las autoridades civiles y cuerpos de policía de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos quedan bajo las órdenes directas del Gobierno, o, por delegación de éste, del Presidente de la Comunidad Autónoma a que afecte exclusivamente el estado de alarma. No sabemos los entresijos de esta decisión pero ahí esta y, según parece, ahí estará, por lo menos, un par de meses.
Y encima Leganés hace aguas. No nos referimos a que exista un vacío de poder, con un Alcalde de baja por prescripción médica y otro en funciones que ni hace ni deshace ni siente ni padece. No es por un equipo de gobierno que, cual apisonadora, machaca a la oposición y sus propuestas sean cuales sean, aunque favorezcan a los vecinos, ni por los últimos acontecimientos que han sonrojado a tantos.
Agua en sentido literal. Caen cuatro gotas (u ocho o doce) y las calles de Leganés se anegan, inundan y encharcan. Eso es muy feo en una ciudad del siglo XXI. Será la orografía, será el asfalto… Sea lo que sea, ya es hora de que se tomen medidas y acabar con tanto charco. Caídas, patinaje de vehículos…, en una palabra, peligro.
Cuidado si llueve, que en Leganés, paraíso del agua estancada, proliferan los peces de “agua asfaltada”, que causan, por cercanía, más alarma que la actitud de unos pocos que han estropeado las vacaciones de muchos.
“El corazón es agua
que se remueve, arrolla,
se arremolina, mata”.
Miguel Hernández